personal data.
- Angeles Brandan
- No dediques tu vida a ser como los demás quieran que seas. Sé tú mismo, Conócete a ti mismo como eres.
lunes, 3 de octubre de 2011

La vida es tan simple que cuando no puedes creerlo, te da vuelta la pagina y empiezas de nuevo, y es así como surgen diferentes filosofías como por ejemplo "solo sé que no sé nada" es un claro ejemplo de que cuando creemos saber algo sobre cualquier dilema nos damos cuenta que en realidad recién comenzamos a entenderlo, no rimo, ni silbó,pero hay cosas que jamás tuvieron tuvieron uso de razón.

Fuera de mi ventana sólo veo coches veloces, motos alocadas, que dejan el tráfico atrás. He aprendido una pequeña verdad, el mundo te quiere rápido para que llegues a tiempo. Te quiere veloz para recordar sólo el sonido de tus pasos y es por eso que cuando te acuerdas que no vas a ningún lado ,aceleras. 3 metros sobre el cielo.

Y cuando el viento sopla fuerte, las ventanas golpean mi vientre y sin aviso llegan las palabras que nunca fueron escritas en papel con tinta azul en las nubes de invierno, por eso cuando todos callan y el mundo se vuelve esférico es cuando llegan las palabras del pasado para tomar su lugar entre tanto movimiento.

Eterna soledad, el tiempo danza en la madrugada y no podes dormir si estan todas las luces apagadas. Ya se fue el tren, y esta calle nunca mas sera igual aprendiste a tener miedo, pero hay que correr el riesgo de levantarse y seguir cayendo. No hay nada que perder, cuando ya nada queda en el vaso y no podes saber, que fuerte es el poder de un abrazo. Ya se fue el tren, y esta calle nunca mas sera igual aprendiste a tener miedo, pero hay que correr el riesgo de levantarse y seguir cayendo. Yo lo se, que nadie te dijo para que todos estan aqui, yo se la soledad, te da un cierto confort, no te deja mirar. Se que la gente busca tu consejo pero hay que correr el riesgo,de levantarse y seguir cayendo...
domingo, 2 de octubre de 2011

Se feliz. Cuando caigas, levántate sin ningún miedo. Si tropiezas haz lo inevitable para no llegar a caer. Respóndele a la gente que te ha hecho sufrir con tu mejor sonrisa, aún preguntándose como puedes estar así de bien después de todo. Sal a la calle y plántale cara al miedo. Que nada ni nadie te detenga. Lucha por tus sueños, algún día los conseguirás. Atraviesa las murallas que te ponga la vida. Ríete de cosas que apenas tengan importancia, y ríete aún más de las que si la tienen. Y sobre todo, vive cada día como si fuera el último. n________n

En este momento hay seis mil millones, cuatrocientos setenta millones, ochocientas dieciocho mil, seiscientas setenta y una personas en el mundo. Algunas corren asustadas. Otras vuelven a casa. Algunas dicen mentiras para llegar al final del día. Otras simplemente están enfrentándose a la verdad. Algunos son hombres malvados en guerra con los buenos. Y algunos son buenos, luchando con los malvados. Seis mil millones de personas en el mundo. Seis mil millones de almas. Y a veces… todo lo que necesitas es una.

Alguien me dijo algún día, que lo que de verdad quieres, si realmente lo quieres, debes luchar por ello a contracorriente, y es cierto, tan cierto que a veces te dolerá de tanto desearlo, pero si lo quieres con todas tus fuerzas, con todo tu valor y coraje, lucharás por ello hasta el final. Y eso es lo que voy a hacer; luchar por esto hasta el final, porque esto es lo que quiero , y no quiero que nada ni nadie nos vaya a parar.

Intenté huir de algo que no me dejó escapar. Intenté chillar para poderme salvar. Intenté llorar para sentirme feliz. Intenté saltar y dejar todo atrás. Intenté sonreír y no dejar de reír. Intenté olvidar y nunca pude. Intenté perdonar algo imperdonable y a mi nunca me perdonaron. Intenté pensar que nunca me decepcionarían y lo hicieron. Intenté jurar lo que no llegué a cumplir. Intenté cantar y no tenía voz. Intenté decir y nadie me oyó. Intenté escribir palabras y al final escribí estupideces que leyó todo el mundo. Intenté expresarme y no lo llegué a hacer. Intenté que todo tuviera sentido y nunca lo tuvo. Intenté ser yo y acabaron cambiándome. Intenté quererte y llegué a enamorarme. Intenté escucharte y nunca quise. Intenté hacer tanto que lo dejé todo tirado. Intenté recordar y todo fue peor. Intenté cambiar un te odio por un te quiero.
Intenté todo y no intenté nada.

Verás, siempre llevo cuanto necesito: aire en mis pulmones & unas cuantas hojas de papel en blanco. Me encanta despertarme por la mañana sin saber qué me deparará el futuro, a quién conoceré o dónde me llevará la vida. Creo firmemente que la vida es un regalo & no pienso desperdiciarla. Nunca se sabe qué cartas repartirá la próxima vez; aprendes a aceptarla tal como viene, así, cada día cuenta.

Tal vez me faltó agradecer.
Gracias por no habernos condenado a la monotonía, a los silencios incómodos, a los abrazos sin pasión. A las conversaciones del clima, a las peleas forzadas para ver si se logra romper un poco la rutina. Gracias por evitarnos ser la historia de siempre. La división de bienes, de canciones, de amigos. Gracias por saltarte el final cliché. Los labios moviéndose sin ganas. Las manos cruzadas sobre las piernas, la sonrisa chueca y los ojos buscando algo en qué enfocarse porque son incapaces de seguir contactándose. Por salvarnos del noerestusoyyo, la costumbre, la pérdida de todo, el yanoeslomismo, los intentos desesperados por salvar algo que hace mucho se perdió. Gracias por haberme evitado el aburrirme de ti y el aburrirte de mí. Por ahorrarnos las sonrisas fingidas. Gracias por apagar el fuego con un balde de agua, de un solo golpe; por ahorrarnos ese consumirnos lentamente hasta quedar convertidos en cenizas.
Gracias por nada. O tal vez, gracias por todo.

Cambiando y caminando, sin darme cuenta. Sin saber cuál de todos los caminos tomar, para dónde ir, y a dónde llegar. Dónde esconderme, con quién enfrentarme, con qué piedra carme. Dónde secar lágrimas, dónde reírme hasta el cansancio, y dónde sellar recuerdos para no olvidarlos nunca más. Sentada en un escalón de mi vida, no tan incomodo y no tan placentero, me sumergí en historias pasadas, en tiempos lejanos, en miradas nostálgicas, en idiomas de sonrisas, en llantos que logran hacerse extrañar. De esos que te enseñan, que te ayudan, que te hacen crecer y saber cuál es el papel que ocupamos y que todavía queda interpretar.
Entretejí ésta historia en mi recóndita memoria porque es la que no pretendo olvidar. La que quiero tener cerca para traerla a mí cuando quiera revivirla. Cocí caricias y mimos donde faltaban sonrisas, descocí verdades y unas tantas mentiras de más, modifiqué el tejido e improvisé una realidad abrochada a la tuya. Le agregué abrojos a tu historia, y se unió con la mía como si deberían quedar así por el resto del tiempo. Nos complementamos en eso que hacía falta y nunca supimos qué fue. O quizás si, quizá necesitábamos una mano del destino, para combinarnos mejor y lograr un sentimiento mutuo. O que la distancia no nos metiera en un vaivén sin final. O porqué no, que mi debilidad hacía ti, se borrara por y para siempre, aprendiendo que aunque intente abrocharte a mí, nunca ibas a ser realmente mía..
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